Mateo, Alessio y Víctor, bienvenidos al Despertar

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Os presentamos a Víctor, tiene 11 años.

Se ha adaptado muy bien, aunque lleva pocos días con nosotros. Os contaré cosas sobre él, para que le vayáis conociendo.
Cuando habléis con él, colocaros siempre a su lado derecho y a su altura, para que os pueda ver mejor y así irá conociendo nuestras caras y cual es nuestro nombre.
Es muy simpático y cariñoso, por lo que podéis esperar una sonrisa o un ruidito como respuesta. Agradece también los besos y las caricias.
En clase ya está súper integrado, siempre activo y expectante ante las actividades que le presentamos. No duerme siesta aunque desde que viene en ruta madruga mucho más. A lo cual su papá, Miguel, nos ha comentado que es raro, pues es un dormilón, le cuesta madrugar, que por las tardes llega a casa muy contento y no duerme hasta la noche.
Seguramente Víctor no quiere perderse nada, viene con muchas ganas de aprender y de conocer a todos sus nuevos compañeros del Despertar. Por supuesto, también a todos los profesionales que van a trabajar con él, para hacerle mejorar día a día.

A continuación os descubrimos a Alessio.

Es el pequeño de infantil, pero solo por edad, porque es el más alto de los peques. Es un bombón de niño, hasta que le pones en decúbito prono, si no sabéis lo que quiere decir esto, no os preocupéis, solo significa que no sois fisios 😝. Pero en cuanto le coges en brazos y le arrullas, se le pasa el enfado y sonríe igual que su mami, Mishel.
Hace sonidos vocálicos y le encanta que le contestes, es muy agradecido a las respuestas y a las caricias.
Si veis por el colegio a un niño igual que Alessio, caminando y hablando por los codos, no os asustéis es su primo que viene a buscarlo algunas tardes, y los dos salen al abuelo.

Por último os mostramos a Mateo.

Es un niño que sabe lo que quiere y cuando lo quiere. Es un guerrero de tomo y lomo, al que se le hacen muy difícil los cambios de rutinas y que evidencia una alta dosis de desasosiego ante situaciones nuevas, pero que se está adaptando muy bien al aula, al trabajo en fisio y en logopedia. Si ves que llora cuando te acercas, reprime tu primera reacción (la de irte) y sigue esforzándote en conocerle. Verás como después de un tiempo te alegrarás de no haber salido corriendo. 
Le encantan las palmas, que le susurres al oído, que le cojas en brazos, que le suspires, sobre todo Marisa cuando le da de comer, se parte de la risa. Y también es del aula de Infantil.

Os deseamos a los tres mosqueteros un buen curso 2019-2020 y por supuesto al resto de sus compañeros y compañeras, además de a los profesionales del centro.

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