Huevo de Pascua

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Historia del huevo de Pascua.

El huevo es un símbolo de la Pascua que representa el inicio de la vida y la fertilidad. Para los cristianos, simboliza la Resurrección de Jesús y la esperanza de una nueva vida.

Surgió como consecuencia de la abstinencia que la Iglesia católica mandaba a guardar durante la Cuaresma. En este periodo, los cristianos no podían comer carnes, huevos o lácteos.

Por eso, cuando terminaba la Cuaresma, los fieles se reunían ante las iglesias y regalaban los huevos decorados con colores y motivos festivos, ya que había renacido Jesucristo y había que levantar la abstinencia y festejar.

Recordemos, además, que con la Pascua regresa también la primavera, ocurre el reverdecer de los campos y los animales comienzan a reproducirse. No es casual, pues, que se asocie el huevo, símbolo de la nueva vida, a la esperanza de la fertilidad del suelo y las cosechas.

Hoy en día se ha vuelto costumbre regalar huevos de chocolate. Algunos los esconden para que los niños los busquen. En ocasiones, puede venir acompañado de otras sorpresas, como un peluche.

Nosotros sí que hicimos la primera parte. Lo de buscar y tener sorpresas al encontrarlos, pero no recordamos que regalaran ningún peluche por mucho que nuestros chicos y chicas sean tan achuchables.

El cristianismo ha venido adoptando el símbolo del huevo de Pascua como parte de sus celebraciones por la festividad pascual. Sin embargo, conviene apuntar que en la Biblia no hay ninguna referencia ni mención a los huevos de Pascua o a la costumbre de regalar huevos pintados en Pascua. Lo más probable es que se trate de una costumbre pagana amalgamada posteriormente a la celebración de la Pascua cristiana.

El intercambio de huevos de Pascua, primero de azúcar y, desde hace cinco siglos, de chocolate, está muy extendido en AlemaniaPortugalRumaniaBulgariaEslovaquiaItaliaFranciaEspañaRepública ChecaAustriaSuizaArgentinaBrasilEstados UnidosBoliviaChileUruguay y en ciertas zonas de México.

Después de esta introducción de historia, pasamos a relatar los sucesos acontecidos durante la actividad de la búsqueda del huevo de Pascua. O no, y dejamos volar nuestra imaginación convirtiendo la prosa en poesía.

Las responsables.

En primer lugar, los responsables de esta actividad han sido los integrantes del aula de EBO 3 (creo que para el curso que viene habría que darle una vuelta al nombre de las aulas en el colegio 😜).

Sus lideres Teresa y Belén contaron con la inestimable ayuda de Cristina, con la que realizaron el ideario de cómo se iba a desarrollar la actividad. Marisa y Alba colaboraron en pintar y decorar los huevos de Pascua. Pero ya sabéis que la planificación es una cosa y la realización y desarrollo de las actividades es otra. Y mira que teníamos pautas e indicaciones muy concretas para la búsqueda de los huevos. Mas “nuestra realidad” siempre nos pone más de un muro de ladrillos en el camino.

Se “curraron” las indicaciones en papel, la decoración de los huevos, banderas de colores en forma de huevo, degustación culinaria (con la ayuda del departamento de logopedia) con distintos tipos de texturas de los alimentos presentados, escondieron los huevos por todo el jardín del centro, dejaron distintas herramientas para facilitar la búsqueda y organizaron las ayudas necesarias en las distintas aulas en la salida del huevo perdido.

Piedras en el camino.

Algunas de estas piedras de este ejercicio se encontraron por ejemplo en el aula de Infantil, que ninguno de sus alumnos se presentó al evento, mira que les gusta boicotear fiestas, pero en esta ocasión se les fue de las manos. El día que les toque preparar alguna actividad y hagan lo mismo el resto de las aulas, se echan a llorar 😂 .

¡Tranquilos! Todo tiene una explicación y es que la mitad estaban “pachuchos y pachuchas” y la otra mitad les tocaba revisión médica. Pues no les gusta la “jarana” a los peques, como para perdérselo para hacer rabiar a nadie.

Otra piedra en el camino es el aula de los Nazarenos (aula de color morado), en la que alguna “perchona” se dedicó a cambiar los huevos de sitio volviendo locos y locas a más de uno 😂.

Y el tiempo, el maldito tiempo. Recordad que los tiempos de respuesta varían mucho de uno de nuestros chicos a otro. Por este motivo algunas aulas necesitaron más tiempo para que las actividades se ajustarán a sus capacidades, lo que provocó que otras clases tuvieran que sacar todo su maravilloso ingenio, evitando que su alumnado no se «apalancase», que en la sombra hacía fresquete, pero en el sol más de uno se “tostaba” (y no su piel precisamente). Por eso gracias, a esas “gemas” de personas que donde unos ven dificultades ellas y ellos lo transforman en nuevas oportunidades de aprendizaje.

Las joyas de la búsqueda.

Ya hemos desgranado en el punto anterior uno de esos llamados “easter eggs” el cual es uno de nuestros mayores tesoros.

Otra alhaja que formo parte de esta búsqueda es la posibilidad de “juntarnos” de nuevo parte de la familia del Despertar. Aún nos queda poder reunirnos y disfrutar con las familias de este tipo de actividades, pero todo llegará. Disfrutamos del tentempié que nos elaboraron Ana y Blanca (departamento de logopedia) y además nos dio tiempo a jugar al escondite inglés “todos juntos”.

Las risas, esas maravillas “encerradas” durante dos cursos en sus aulas, escaparon al viento para deleitar a nuestros queridos vecinos y gritarles que seguimos en la lucha y que volvemos con más fuerza que nunca. ¡Pobre de ellos y sus oídos!.

Ha vuelto la música al jardín. Regresaron las carreras por sus caminos. Retumbaron las voces por sus rincones. Desafiamos al silencio y la calma, bañando el aire con los sonidos de los columpios, el ruido de los bolos y el chirriar de la cama elástica. Impregnando nuestras manos con la tierra húmeda del huerto.  E inundando de hermosos colores todo nuestro espacio.

La búsqueda del huevo de Pascua resultó que se convierte, una vez más, en esa maravillosa alegoría del renacimiento que explicábamos más arriba en esta entrada.

Somos ese inicio de la vida, existimos como el Ave Fénix, siempre resurgiendo de nuestras cenizas.

Gracias a las familias que, aun perdiendo a su guerrero o guerrera, siguen a nuestro lado, por mucho que duela, por mucho que sea otra piedra más en el camino. Porque nos demostráis que lo bueno de los abismos es que podemos construir hermosos y robustos puentes para cruzarlos. Los hilos invisibles que nos unen, no se pueden cortar.

Gracias, merci, thanks… (y en todos los idiomas de este planeta) a todas las familias que siguen apoyando con sus fuerzas, ilusiones, temores y nerviosismos este proyecto de vida.

No busquéis más huevos de Pascua, por qué el mayor tesoro sois vosotros y vosotras.

¡Madre mía! que Mister Wonderfull nos está quedando. Bueno pues, dejad de leer y a disfrutar de la primavera, al menos los que no seáis alérgicos, a estos deleitaros de los antihistamínicos.

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12 comentarios en «Huevo de Pascua»

  1. Preciosa entrada Raúl, muy bueno el toque cultural, y gracias por la participación de todos, resultó una buena y deseada experiencia después de tanto tiempo

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    • Tu otra hija no tiene ni idea de lo que trabaja su gemela en estas actividades. Solo ve fotos bonitas y se piensa que es todo fiesta. Que se prepare para la del agua que eso si es una FIESTA y no estas actividades pedagógicas 😛

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  2. Gracias por la introducción, la mayoría de la gente pensábamos que lo del huevo de Pascua era como lo de las calabazas de Halloween.
    Una actividad chulísima y el tentempié, de lujo, desde luego se merece la foto de portada!
    El reportaje, estupendo. Un abrazo enorme para la gran familia del cole!

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